Añade archivos
Elige una imagen o varios JPG, PNG o WebP. El área muestra el nombre, formato, dimensiones y tamaño original de cada archivo.
Usa esta herramienta gratuita para comprimir una imagen a 2 MB en segundos. Elige compresión automática, un tamaño objetivo o una calidad personalizada, compara el resultado y descarga un archivo preparado para tu destino.
Elige archivos JPG, PNG o WebP. Puedes añadir varias imágenes y procesarlas juntas.
o arrastra y suelta los archivos en este área · JPG · PNG · WebP · Hasta 20 MB por archivoTus archivos se procesan en esta sesión del navegador. No necesitas una cuenta para el flujo básico.
Tus imágenes procesadas aparecerán aquí.
Un buen flujo para comprimir una imagen a 2 MB muestra el equilibrio antes de publicar. Compara la vista previa, los bytes, las dimensiones y el formato antes de sustituir el original.
Elige una imagen, define un objetivo práctico y revisa el archivo más pequeño antes de descargarlo. El original permanece en tu dispositivo para compararlo.
Elige una imagen o varios JPG, PNG o WebP. El área muestra el nombre, formato, dimensiones y tamaño original de cada archivo.
Usa el modo automático para empezar, el tamaño objetivo cuando exista un límite o la calidad personalizada para controlar el equilibrio.
Compara los bytes y la vista previa, y descarga un resultado o todo el lote en ZIP. Conserva la fuente hasta confirmar el destino.
Antes de comprimir una imagen a 2 MB, confirma dónde se mostrará la imagen y cuál es el límite de bytes que debe cumplir. La tarjeta de resultados muestra los bytes medidos por el navegador, por lo que es más útil que confiar solamente en un número de calidad.
una imagen de hasta 2 MB pueden producir resultados muy distintos porque la textura, el ruido, la transparencia y las dimensiones cambian el trabajo del codificador. Las fotos, capturas de pantalla, logotipos transparentes e ilustraciones planas necesitan decisiones distintas sobre formato y compresión.
Compara el original y el resultado con el mismo ancho de pantalla para detectar halos, bandas, texto suavizado o bordes dañados. Cuando el límite es estricto, deja un pequeño margen por debajo del valor solicitado porque cada servicio puede contar los bytes de forma diferente.
Si la fuente tiene más píxeles de los que necesita el destino, cambia las dimensiones antes de bajar demasiado la calidad para conservar mejor los detalles. Para un lote coherente, agrupa archivos con el mismo destino y revisa por separado retratos, paisajes, textos pequeños y transparencias.
Guarda por separado el original y la copia optimizada, sobre todo cuando la imagen se vaya a recortar, convertir o volver a publicar. Un archivo más pequeño no es mejor si el texto deja de leerse o si el borde transparente adquiere un color de fondo inesperado.
La tarjeta de resultados muestra los bytes medidos por el navegador, por lo que es más útil que confiar solamente en un número de calidad. Después de descargarlo, abre el archivo en el CMS, formulario, correo o sitio que lo recibirá; la vista previa del navegador no sustituye esa prueba.
Las fotos, capturas de pantalla, logotipos transparentes e ilustraciones planas necesitan decisiones distintas sobre formato y compresión. Si el primer intento no funciona, vuelve al original y cambia una sola variable: dimensiones, formato, calidad o tamaño objetivo.
Cuando el límite es estricto, deja un pequeño margen por debajo del valor solicitado porque cada servicio puede contar los bytes de forma diferente. Anota el formato, las dimensiones, la calidad y los bytes aprobados para repetir una exportación en catálogos y campañas.
Para un lote coherente, agrupa archivos con el mismo destino y revisa por separado retratos, paisajes, textos pequeños y transparencias. Los metadatos de la cámara y el historial de edición pueden no conservarse al exportar desde el navegador, así que guarda la fuente si los necesitas.
Un archivo más pequeño no es mejor si el texto deja de leerse o si el borde transparente adquiere un color de fondo inesperado. Usa PNG para transparencia y bordes precisos, JPG para fotografías y WebP solo cuando el destino lo admita de forma fiable.
Después de descargarlo, abre el archivo en el CMS, formulario, correo o sitio que lo recibirá; la vista previa del navegador no sustituye esa prueba. Un límite de bytes define la entrega, no una resolución concreta; confirma que queden suficientes píxeles para el espacio donde se verá.
Si el primer intento no funciona, vuelve al original y cambia una sola variable: dimensiones, formato, calidad o tamaño objetivo. Antes de comprimir una imagen a 2 MB, confirma dónde se mostrará la imagen y cuál es el límite de bytes que debe cumplir.
Anota el formato, las dimensiones, la calidad y los bytes aprobados para repetir una exportación en catálogos y campañas. una imagen de hasta 2 MB pueden producir resultados muy distintos porque la textura, el ruido, la transparencia y las dimensiones cambian el trabajo del codificador.
Los metadatos de la cámara y el historial de edición pueden no conservarse al exportar desde el navegador, así que guarda la fuente si los necesitas. Compara el original y el resultado con el mismo ancho de pantalla para detectar halos, bandas, texto suavizado o bordes dañados.
Usa PNG para transparencia y bordes precisos, JPG para fotografías y WebP solo cuando el destino lo admita de forma fiable. Si la fuente tiene más píxeles de los que necesita el destino, cambia las dimensiones antes de bajar demasiado la calidad para conservar mejor los detalles.
Un límite de bytes define la entrega, no una resolución concreta; confirma que queden suficientes píxeles para el espacio donde se verá. Guarda por separado el original y la copia optimizada, sobre todo cuando la imagen se vaya a recortar, convertir o volver a publicar.
Antes de comprimir una imagen a 2 MB, confirma dónde se mostrará la imagen y cuál es el límite de bytes que debe cumplir. La tarjeta de resultados muestra los bytes medidos por el navegador, por lo que es más útil que confiar solamente en un número de calidad.
una imagen de hasta 2 MB pueden producir resultados muy distintos porque la textura, el ruido, la transparencia y las dimensiones cambian el trabajo del codificador. Las fotos, capturas de pantalla, logotipos transparentes e ilustraciones planas necesitan decisiones distintas sobre formato y compresión.
Una imagen de origen con muchos píxeles puede hacerse mucho más pequeña al ajustar las dimensiones y elegir un formato adecuado. El tamaño final depende de la textura, el ruido, la transparencia y los detalles, así que revisa la vista previa y los bytes reales.
Conserva el original hasta comprobar la carga o publicación.
Revisa texto pequeño, degradados, rostros y bordes transparentes.
Define unas dimensiones prácticas antes de forzar una calidad muy baja.
Comprueba las extensiones que admite el sitio o formulario de destino.
Prueba el archivo descargado en el contexto real antes de reemplazar la fuente.
Empieza en modo automático y revisa la vista previa al tamaño final. Si sigue siendo grande, reduce las dimensiones antes de bajar mucho la calidad.
Sí. Elige los archivos, ajusta el modo y descarga el resultado sin crear una cuenta para el flujo básico.
El modo de tamaño objetivo intenta quedar en el límite o por debajo. El contenido, las dimensiones y el formato pueden hacer que el archivo termine algo más pequeño.
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