Añade archivos
Elige una imagen o varios JPG, PNG o WebP. El área muestra el nombre, formato, dimensiones y tamaño original de cada archivo.
Usa esta herramienta gratuita para comprimir imágenes en segundos. Elige compresión automática, un tamaño objetivo o una calidad personalizada, compara el resultado y descarga un archivo preparado para tu destino.
Elige archivos JPG, PNG o WebP. Puedes añadir varias imágenes y procesarlas juntas.
o arrastra y suelta los archivos en este área · JPG · PNG · WebP · Hasta 20 MB por archivoTus archivos se procesan en esta sesión del navegador. No necesitas una cuenta para el flujo básico.
Tus imágenes procesadas aparecerán aquí.
Un buen flujo para comprimir imágenes muestra el equilibrio antes de publicar. Compara la vista previa, los bytes, las dimensiones y el formato antes de sustituir el original.
Elige una imagen, define un objetivo práctico y revisa el archivo más pequeño antes de descargarlo. El original permanece en tu dispositivo para compararlo.
Elige una imagen o varios JPG, PNG o WebP. El área muestra el nombre, formato, dimensiones y tamaño original de cada archivo.
Usa el modo automático para empezar, el tamaño objetivo cuando exista un límite o la calidad personalizada para controlar el equilibrio.
Compara los bytes y la vista previa, y descarga un resultado o todo el lote en ZIP. Conserva la fuente hasta confirmar el destino.
El formato adecuado depende del contenido. Las fotos suelen ocupar menos en JPG o WebP, mientras que PNG resulta útil para transparencia, texto nítido y gráficos planos.
| Formato | Ideal para | Consejo práctico |
|---|---|---|
| JPG | Fotos, imágenes de cámara y degradados | Usa una calidad de 75 a 85 para equilibrar detalle y tamaño. |
| PNG | Transparencia, capturas, logotipos y gráficos planos | Un límite estricto puede requerir reducir las dimensiones. |
| WebP | Sitios modernos y descargas pequeñas | Confirma que el destino admita WebP antes de sustituir JPG o PNG. |
Un porcentaje de calidad no es lo mismo que un límite de bytes. Usa el modo de tamaño objetivo cuando un formulario, correo o portal pida 100 KB, 200 KB, 300 KB, 500 KB o 1 MB.
Antes de comprimir imágenes, confirma dónde se mostrará la imagen y cuál es el límite de bytes que debe cumplir. La tarjeta de resultados muestra los bytes medidos por el navegador, por lo que es más útil que confiar solamente en un número de calidad.
imágenes pueden producir resultados muy distintos porque la textura, el ruido, la transparencia y las dimensiones cambian el trabajo del codificador. Las fotos, capturas de pantalla, logotipos transparentes e ilustraciones planas necesitan decisiones distintas sobre formato y compresión.
Compara el original y el resultado con el mismo ancho de pantalla para detectar halos, bandas, texto suavizado o bordes dañados. Cuando el límite es estricto, deja un pequeño margen por debajo del valor solicitado porque cada servicio puede contar los bytes de forma diferente.
Si la fuente tiene más píxeles de los que necesita el destino, cambia las dimensiones antes de bajar demasiado la calidad para conservar mejor los detalles. Para un lote coherente, agrupa archivos con el mismo destino y revisa por separado retratos, paisajes, textos pequeños y transparencias.
Guarda por separado el original y la copia optimizada, sobre todo cuando la imagen se vaya a recortar, convertir o volver a publicar. Un archivo más pequeño no es mejor si el texto deja de leerse o si el borde transparente adquiere un color de fondo inesperado.
La tarjeta de resultados muestra los bytes medidos por el navegador, por lo que es más útil que confiar solamente en un número de calidad. Después de descargarlo, abre el archivo en el CMS, formulario, correo o sitio que lo recibirá; la vista previa del navegador no sustituye esa prueba.
Las fotos, capturas de pantalla, logotipos transparentes e ilustraciones planas necesitan decisiones distintas sobre formato y compresión. Si el primer intento no funciona, vuelve al original y cambia una sola variable: dimensiones, formato, calidad o tamaño objetivo.
Cuando el límite es estricto, deja un pequeño margen por debajo del valor solicitado porque cada servicio puede contar los bytes de forma diferente. Anota el formato, las dimensiones, la calidad y los bytes aprobados para repetir una exportación en catálogos y campañas.
Para un lote coherente, agrupa archivos con el mismo destino y revisa por separado retratos, paisajes, textos pequeños y transparencias. Los metadatos de la cámara y el historial de edición pueden no conservarse al exportar desde el navegador, así que guarda la fuente si los necesitas.
Un archivo más pequeño no es mejor si el texto deja de leerse o si el borde transparente adquiere un color de fondo inesperado. Usa PNG para transparencia y bordes precisos, JPG para fotografías y WebP solo cuando el destino lo admita de forma fiable.
Después de descargarlo, abre el archivo en el CMS, formulario, correo o sitio que lo recibirá; la vista previa del navegador no sustituye esa prueba. Un límite de bytes define la entrega, no una resolución concreta; confirma que queden suficientes píxeles para el espacio donde se verá.
Si el primer intento no funciona, vuelve al original y cambia una sola variable: dimensiones, formato, calidad o tamaño objetivo. Antes de comprimir imágenes, confirma dónde se mostrará la imagen y cuál es el límite de bytes que debe cumplir.
Anota el formato, las dimensiones, la calidad y los bytes aprobados para repetir una exportación en catálogos y campañas. imágenes pueden producir resultados muy distintos porque la textura, el ruido, la transparencia y las dimensiones cambian el trabajo del codificador.
Los metadatos de la cámara y el historial de edición pueden no conservarse al exportar desde el navegador, así que guarda la fuente si los necesitas. Compara el original y el resultado con el mismo ancho de pantalla para detectar halos, bandas, texto suavizado o bordes dañados.
Usa PNG para transparencia y bordes precisos, JPG para fotografías y WebP solo cuando el destino lo admita de forma fiable. Si la fuente tiene más píxeles de los que necesita el destino, cambia las dimensiones antes de bajar demasiado la calidad para conservar mejor los detalles.
Un límite de bytes define la entrega, no una resolución concreta; confirma que queden suficientes píxeles para el espacio donde se verá. Guarda por separado el original y la copia optimizada, sobre todo cuando la imagen se vaya a recortar, convertir o volver a publicar.
Respuestas breves sobre compresión, formatos y cargas.
Empieza en modo automático y revisa la vista previa al tamaño en que se usará. Para fotos, JPG o WebP con calidad de 75 a 85 suele ser un buen punto de partida; si aún pesa demasiado, reduce las dimensiones antes de bajar más la calidad.
Sí. Añade un JPG, elige modo automático, tamaño objetivo o calidad personalizada y descarga el resultado comprimido. El flujo básico del navegador no requiere registro.
Sí. Mantén PNG como formato de salida cuando importen los píxeles transparentes. Si el límite es estricto, quizá debas reducir las dimensiones porque PNG no usa el mismo control de calidad que JPG.
Sí. Selecciona varios archivos compatibles, ejecuta el compresor una vez y descarga resultados individuales o todo el lote en un archivo ZIP.
Comprimir reduce los bytes codificados; cambiar el tamaño modifica los píxeles. Una imagen grande suele necesitar ambos pasos: ajusta las dimensiones de pantalla y después comprime.
No. El modo de tamaño objetivo intenta quedar en el límite elegido o por debajo. El contenido, las dimensiones, el formato y el codificador determinan el tamaño final.
La compresión es una decisión práctica, no una carrera por el número más bajo. Guarda el original, compara el resultado en su tamaño real y prueba el archivo descargado en el sitio, formulario o aplicación que lo recibirá.